Posicionamiento: ¡Latinoamérica y el Caribe: una región que no puede quedar atrás!

A una sola voz, diversas redes y organizaciones de sociedad civil sentaron posición respecto de la situación de la salud a nivel regional y global e hicieron un llamado a las doce agencias internacionales que participaron de la Construcción del Plan de Acción Global en la búsqueda de un asocio horizontal para alcanzar la Cobertura Universal en Salud que necesitamos.

Copiamos a continuación el posicionamiento completo.

Desde la década de los noventa, Latinoamérica y el Caribe fue una región progresista y líder en términos de programas, así como en el avance de la realización de más y nuevos derechos ciudadanos. Contábamos con países con respuestas ejemplares que exportaban en forma bilateral y horizontal su capacidad técnico-programática; en donde Brasil es uno de los ejemplos, dentro de América Latina y los países lusófonos.

Nos beneficiábamos de un amplio espectro de redes e iniciativas regionales, tanto de sociedad civil, poblaciones clave, así como científicas, académicas y de gestión; siendo un ejemplo de esto el modelo del Grupo de Cooperación Técnica Horizontal. Organizábamos con éxito foros y conferencias regionales que nutrían una agenda hacia al interior de nuestra región y el mundo. Teníamos consultas y talleres en ambas subregiones del Fondo Mundial y otros mecanismos multilaterales sobre temas clave de la respuesta. Aun en la Asamblea General de las Naciones Unidas teníamos el emblemático e influyente Grupo de Río.

En la última década, con la disminución de inversiones en el VIH, con los cambios en las políticas de elegibilidad del Fondo Mundial y PEPFAR y con el inicio del proceso de transición involuntaria de los países de renta media, que se ha comprobado perjudicial, se han ido perdiendo ganancias de las últimas décadas o están en riesgo de perderse. El estancamiento de las respuestas nacionales y la regional y el debilitamiento de los espacios estratégicos de participación son evidenciadas en la información estratégica y epidemiológica que reportan u omiten los países en los últimos años. Hace una década atrás podíamos argumentar que éramos víctimas de nuestro propio éxito, ¿Sigue siendo el caso?

Es un hecho que muchos países de la región atraviesan crisis políticas, económicas e incluso humanitarias y que las políticas han cambiado, entre gobiernos que se posicionan anti derechos. Algunas administraciones de antaño de países que facilitaban los procesos de inclusión y ampliación de derechos no están más al frente de esos gobiernos. Pese a este panorama, identificase una relación causal, entre el inicio del estancamiento o retrocesos y estos cambios en las tendencias políticas de la región.

“A pesar de los beneficios comprobados que conlleva involucrar a las comunidades y a la sociedad civil, existen muchos obstáculos que limitan su eficacia e influencia, como la falta de recursos, capacidad y apoyo y las dificultades que presentan los entornos jurídicos, sociales y normativos. El acceso desigual a los recursos, al diálogo sobre políticas y a la adopción de decisiones a nivel nacional e internacional afecta especialmente a las comunidades marginadas, incluidas las mujeres y las niñas, los jóvenes, las minorías étnicas, raciales y religiosas, las poblaciones indígenas, las lesbianas, los gays, los bisexuales, los transexuales y los intersexuales (LGBTI), (mujeres trabajadoras sexuales), los migrantes y las personas con discapacidades”.

Consideramos que el proceso de la Reunión de Alto Nivel sobre Cobertura Universal Sanitaria (CUS) y el limitado involucramiento de la sociedad civil en LAC en su debate es un claro síntoma del estado de las cosas; una gran oportunidad perdida, donde la Sociedad Civil estuvo ausente o fue vedada de las delegaciones de nacionales (por diversos motivos) y donde muchos países no se han realizaron consultas locales. Esto es un marcado retroceso.El 2030 queda muy próximo, mucho debemos hacer para reconstruir la capacidad necesaria a las estructuras, espacios y mecanismos. Debemos mejorar significativamente la participación de la sociedad civil, pero también de otros actores de interés, en la planeación, implementación y monitoreo de las acciones e iniciativas relacionadas con la CUS.

Celebramos que doce agencias, dentro y fuera del sistema de NN.UU., hayan trabajado durante 18 meses en forma articulada en el documento Mayor colaboración, mejor salud: Plan de acción mundial a favor de una vida sana y bienestar para todos (GAP, por sus siglas en inglés), y luego, durante su reciente lanzamiento, hayan renovado el compromiso del trabajo conjunto y el impresionante potencial que esta sinergia tendrá en todas las regiones para que las metas 2030 no sean una utopía.

¿Cómo participó la Sociedad Civil en el desarrollo del Plan de Acción Mundial?

La participación de la región en el proceso de consulta del GAP fue muy limitada y condicionada por haber sido organizada: 1) en forma presencial, en torno a la Audiencia de Asociados sobre CUS en el mes de abril, con una menor participación registrada de sociedad civil de América Latina y el Caribe que en la Reunión de Alto Nivel y 2) la consulta en forma virtual fue realizada en inglés y la participación de sociedad civil, por razones obvias, fue posible apenas a las ONG Internacionales en países desarrollados. Como resultado de esto, no sólo nuestras voces – de la región LAC y como sur global- no han sido escuchadas en el desarrollo, sino que el conocimiento que se tiene por parte de nuestro sector sobre el GAP es prácticamente nulo.

“Los organismos tienen un papel importante que desempeñar en la optimización de las oportunidades para que las comunidades y la sociedad civil contribuyan al logro de las metas de los ODS relacionadas con la salud, en particular mediante su participación en los procesos locales, nacionales, regionales y mundiales.”

Leyendo el documento, podemos encontrar la mención de siete aceleradores, y podríamos poner la lente sobre el número tres: “Participación de las comunidades y sociedad civil” y el cuatro: “Determinantes de salud”. En realidad, los siete son relevantes para nuestro sector, pero estos dos nos afectan directamente, si continúa la baja participación y consulta dentro de la región,

¿Cómo han pensado las doce agencias implementar estos aceleradores global y regionalmente? ¿Cómo implementarán la participación de la sociedad civil sin hablar con nosotros?

“La participación de las comunidades y la sociedad permite que estas aporten su experiencia y perspectivas a la generación de conocimientos, a la elaboración de políticas y a la formulación de respuestas fundamentadas, eficaces y sostenibles en materia de salud. Cuando se movilizan, las comunidades ofrecen incentivos políticos ascendentes para exigir la adopción de medidas y la rendición de cuentas respecto de los servicios de atención de la salud a los que tienen derecho”.

Reconocemos la encomiable labor de las agencias, las redes y los líderes regionales comunitarios, y hacemos un franco reconocimiento que hay menos recursos financieros y en especie. Muchas de las organizaciones y redes regionales más relevantes de Latinoamérica dedicarán mucha atención y energía en la eficiente ejecución de un complejo programa multi-país sobre sostenibilidad del Fondo Mundial, que no incluyó oportunamente el GAP y los aceleradores. Nos preocupa la riesgosa falta de sincronía de las intervenciones financiadas en los próximos años en los países, que incluyen la transición y la sostenibilidad, y aquellas que tendrán que ver con el trabajo de la implementación de la CUS y el GAP en los países. Todo lo mencionado, afectará directamente la respuesta al VIH, las comorbilidades asociadas, como la tuberculosis, y otras enfermedades.

Hay que reconocer que la Cobertura Universal no es lo mismo que acceso universal a la salud, garantizada en muchas Constituciones de países de nuestra región. La sostenibilidad de los servicios en la mayoría de los países será en forma de programas, modelos, sistemas y servicios financiados con recursos domésticos. Estos requieren que sean eficientes, eficaces, transparentes y participativos, y para ello necesitamos una sociedad civil fortalecida y vigilante. Además de los apoyos estratégicos de la cooperación internacional para el desarrollo. Sin olvidar que es un acompañamiento que sigue siendo relevante, especialmente frente a los indicadores de desigualdad (ODS 10) en Latinoamérica, que indican una brecha significativa dentro de nuestros países.

Así, tenemos un escenario de organizaciones intergubernamentales relevantes con capacidad de incidir, realizando acciones en dimensiones y áreas diferentes, y agudizando el efecto de “silos” que nos aísla aún más, en nuestro caso de la sociedad civil trabajando en otros temas de salud y desarrollo.

Entendemos que nuestro sector debe volver a ser parte de estos esfuerzos mancomunados en un proceso que incluya el compromiso de todos y todas y facilite, con las organizaciones y redes, la implementación de programas articulados. Pero la inclusión debe ser en todos los procesos y en todos los niveles.

No tenemos una mirada apocalíptica, ni pesimista. Por el contrario, creemos que estamos en el momento justo, un posible punto de inflexión, para iniciar una secuencia de diálogos sobre cómo podemos mejorar la situación presente de la región, a la vez que encontramos la forma de asociarnos en la implementación de la CUS que necesitamos y del Plan de Acción Global en la región y en los países.

En este sentido les solicitamos a la brevedad una reunión virtual con todos los representantes de las agencias, las doce, o de aquellas que participan u participarán del GAP en la región, para discutir los temas mencionados en este documento.

Respetuosamente,

Redes e iniciativas regionales e internacionales de y con trabajo en América Latina y el Caribe: (por orden alfabético)

  1. Alianza Liderazgo en Positivo
  2. Coalición de Activista de las América – Alberto Colorado – Coordinador
  3. Consejo Latinoamericano y del Caribe de organizaciones no gubernamentales con servicios en VIH/SIDA (LACCASO) – Alessandra Nilo – Directora Regional
  4. Comunidad Internacional de Mujeres que viven con VIH (ICW Latina) – Mariana Iacono– Coordinadora Suplente
  5. Corresponsales Clave, Equipo de América Latina y el Caribe – Javier L. Hourcade Bellocq – Editor y Lidice López Tocón – Coordinadora.
  6. Fundación Huésped – Leandro Cahn – Director Ejecutivo
  7. Gay Latino – Simón Cazál – Secretario General
  8. Gestos, Brasil – Alessandra Nilo
  9. International Treatment Preparedness Coalition ITPC – LATCA
  10. International Consortium of AIDS Service Organizations (ICASO)– Mary Ann Torres–Directora Ejecutiva
  11. Movimiento Latinoamericano de Mujeres que viven con VIH (MLM+) – Mirta Ruíz–Secretaría Regional MLCM+
  12. Plataforma Regional Coalition Plus–Amira Herdoiza–Coordinadora
  13. Red Centroamericana de Personas con VIH (RedCA+)–OtonielRamírezHernández–secretario
  14. Red de Jóvenes Positivos de América Latina y el Caribe(J+LAC)-Miguel Subero, Horacio Barreda y Aarón Zea.
  15. Red Latinoamericana de Personas que viven conVIH (Redla+)–Estela Carrizo, Guiselly Flores y Luis Adrián Quiroz (Comisión Normalizadora)
  16. Red Latinoamericana y del Caribe de Personas Trans (REDLACTRANS) – MarcelaRomero – Coordinadora Regional
  17. Red de Mujeres Trabajadoras Sexuales de Latinoamérica y del Caribe (RedTraSex)–Secretaría Ejecutiva – Elena Reynaga

Nota: El texto entrecomillado pertenece a citas textuales del Plan Global de Acción de UHC

Nota 2: El Plan global en español está disponible en éste vínculo: http://bit.ly/GAPCUSESP

English version http://bit.ly/GAPUHCENG

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